sábado, 17 de enero de 2026

Tratamiento Contra La Infertilidad



Cliente 0612 llegó a Clínica Venus con el corazón roto.

Había estado casado durante dos años con la mujer que creyó sería la madre de sus hijos. Desde niño, soñaba con tener una familia. Enseñar a un hijo a andar en bici. Ver una caricatura abrazando a su hija. Ser ese papá paciente, divertido, protector.

Pero el diagnóstico fue claro: infertilidad irreversible.

Intentaron tratamientos. Inseminación. Adopción. Nada los unió. Su esposa se fue. Él se quedó con una casa silenciosa, una cuna vacía en el pasillo y una fe quebrada.

Fue entonces que escuchó hablar de Clínica Venus.

Vino con una sola pregunta:
—¿Es posible… ser fértil otra vez?

Nuestra respuesta fue desconcertante:
—Sí. Pero no como padre.

Durante semanas dudó. Rechazó la idea. Luego empezó a imaginarlo. ¿Y si podía ser madre? ¿Y si su cuerpo podía dar vida, aunque no de la forma que había soñado?

La transformación fue pausada, respetuosa. Con cada sesión, algo dentro de ella sanaba. Se miraba al espejo con incredulidad al principio. Luego con cariño. Al final, con ternura. Descubrió que sus manos seguían siendo cuidadoras, aunque ahora tuvieran uñas pintadas. Que su voz podía calmar, aunque sonara distinta. Que su instinto de criar seguía intacto, solo había cambiado de forma.

En una gala de la clínica —una de nuestras noches de celebración— conoció a Damián, un hombre diez años mayor que ella, con barba plateada, manos firmes y una mirada que no la juzgaba, sino que la escuchaba.

Bailaron.

Luego compartieron café.

Luego compartieron el resto de sus vidas.

Se casaron en primavera. Él le propuso formar una familia. Ella lloró cuando el test dio positivo. Lloró porque era real. Porque al fin… iba a tener un hijo.

Hoy, en su octavo mes de embarazo, camina por la clínica con una mano sobre su vientre. A veces ríe, a veces canta. Ya no duele haber perdido a su antigua vida. Porque esta —aunque nunca la imaginó así— le dio aquello que más anhelaba.

Un hijo. Una familia. Y un cuerpo capaz de dar amor en su forma más pura.

Clínica Venus. No cumplimos tus sueños: los transformamos.




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