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lunes, 28 de abril de 2025

INDICE. LA NOVIA DE MI MEJOR AMIGO.



Esta historia sigue a Daniel, un chico común cuya vida cambia para siempre tras recibir la misteriosa luz de un meteorito. Al despertar, descubre que ahora es Daniela. Solo su mejor amigo —¿o se volverán algo más?— Guille conoce la verdad. Juntos, buscarán una solución al "problema", mientras los sentimientos entre ellos comienzan a cambiar.

📌 CAPÍTULOS

Capítulo 1: El meteorito

Capítulo 2: La chica

Capítulo 3: La moto

Capítulo 4: ¿Y el meteorito?

Capítulo 5: Princesas

Capítulo 6: Cocina casera

Capítulo 7: Salida en familia

Capítulo 8: Barbacoa

Capítulo 9: Un extraño paseo

Capítulo 10: Paseo en moto

Capítulo 11: El Hospital

Capítulo 12: Respuestas

Capítulo 13: La visita

Capítulo 14: La resolución

Capítulo 15: La conversación

lunes, 9 de septiembre de 2024

La novia de mi mejor amigo (parte 15 FINAL)

 



La conversación.

Estoy a solas con Guille. Llevo un short diminuto de mezclilla y un top negro. También traía una sudadera pero la deje en un perchero. El maquillaje que traigo hoy es un poco más cargado que el que suelo usar. Labios en rojo y sombras azules, fue difícil no lucir vulgar con esta combinación pero lo logré.

-Me sigue pareciendo raro verte vestido así. - me dice Guille.

-Vestida- lo corrijo.

-Vestida así.

- También es raro estar vestida así, créeme. ¿Me veo mal? -le digo con coquetería, sé que mi maquillaje y mi ropa me hacen lucir muy sensual.

-No quise decir eso -me dice sonrojándose.

Lo beso con pasión. El me toma de la cintura mientras me corresponde el beso.

-Eso también es raro. -dice Guille.
-Pero se siente bien -agrego con una sonrisa.
-Si. Se siente muy bien.

Nos damos otra ronda de besos.

-Eso quiere decir ¿qué somos novios? -Pregunta Guille
-No, creo que debes pedírmelo de forma romántica.
-Pero ya lo hice. -me reclama.
-No cuenta, si lo recuerdo, pero no éramos nosotros.

Reímos un poco pero de pronto Guille se pone serio.

-¿Estás seguro de esto?
-Segura -lo vuelvo a corregir
-Mientras estuviste en coma pude hablar con mi tío. Creemos que sabemos dónde cayó otro meteorito. Tal vez podamos regresarte a la normalidad.

Contemplo la posibilidad un segundo. Pero recuerdo las palabras de Lía: "...eres una jovencita afortunada con mucho que perder. Sospecho que no darás problemas."

Me aterra la posibilidad de poner en peligro a Guille o a mi familia por buscar un meteorito. De repente pienso en algo que podría ser más peligroso en el corto plazo.

-¿Qué le contaste a tu tío?

-No mucho, en realidad, no iba a hablar de ti sin tu permiso.

-Le dije que fui a explorar ese día que encontré el meteorito y que me dio como una resaca. Y que al día siguiente ya no estaba. Nada más.

-Te prohíbo volver a mencionar el tema con él o con nadie - le digo de forma brusca.

-¿Qué?

Le tomo sus manos entre las mías. Es evidente que mis manos ahora son mucho más pequeñas.

-Guille, no quiero que nos arriesguemos otra vez. Casi pierdo la vida en la moto. Me di cuenta de lo afortunada que soy por estar viva. No quiero arriesgar mi vida por un estúpido meteorito que ni siquiera sabemos como funciona y que quizá no podamos encontrar.

Guille se queda en silencio, creo entender lo que tiene.

-Guille, agradezco que te tomaras tantas molestias por mi. Creo que por eso me gustas tanto. Pero ya acepte vivir así. Si, extrañaré mi pene pero creo que me consolaré con el tuyo - digo mientras intento sonar graciosa. Él no se ríe.

-Somos como el meme "antes era mi amigo, ahora es mi novia". -dice él, ahora si reímos los dos.

-Estamos en un hotel -le digo- deja de fingir que no sabes que hacemos aquí, hay muchas cosas que recuerdo pero que nunca he vivido. Y quiero vivir esas experiencias. ¿Trajiste los condones?

-Si. También pague el hotel. ¿Qué trajiste tú?

Me levanto, le doy la espalda y me doy una palmada en las nalgas.

-¿Te parece poco?

-No, siempre supe que te gustaba el pene. -Me dice sonriendo y se pega a mi. Puedo sentir su erección.

Me toca las nalgas sobre el short. Y nos fundimos en otro beso. Solo diré que desde ese día soy suya completamente.

Durante los años siguientes pude vivir todas esas cosas que solo recordaba, las piyamadas, las salidas madre-hija, las hormonas, la menstruación. Ahora soy una mujer de verdad y soy muy feliz. Espero casarme con Guille algún día.



martes, 3 de septiembre de 2024

La novia de mi mejor amigo (Parte 14)


La resolución.

Hoy va a venir Guille. 

Despierto con esa idea en mi mente, no lo he visto desde hace dos semanas. Mientras estuve en terapia mi mamá no lo dejo visitarme y solo pude hablar con él por teléfono. Estoy emocionada por verlo.

Preparo mi outfit del día. Elijo una minifalda de mezclilla, que me llega 15 centímetros sobre las rodillas, y un top rosa, que deja ver mi ombligo. Me armo de valor para no usar un short debajo de la falda, en su lugar uso unas bragas azules, a juego con la falda. Solo estaré con mi familia y Guille así que no debería tener nada de malo aunque igual me parece un poco temerario. Me pongo unos tenis cómodos de color blanco con unos tines que no son visibles.

Accedo a las memorias de la Dani niña para maquillarme. Recuerdo que aprendí con Annie a maquillarnos juntas, aunque al inicio parecíamos más payasos o geishas que chicas lindas. Era muy divertido. Dejo descansar a mis recuerdos, me pongo una base discreta, un poco de rubor, me pinto los labios de rosa y un poco de sombra en los ojos. Estoy lista.

Salgo a ver a mi familia. Mi abuela dice que definitivamente ya no soy una niña. A mi papá y mi abuelo les parece que llevo muy poca ropa. Pero mamá les dice que estaremos en casa todo el día así que no tiene nada de malo. Me guiñe un ojo, creo que sabe porque me arreglé tanto.

Desayunamos juntos y vemos una película. Aún faltan un par de horas para que llegue Guille. 

La película casi termina cuando suena el timbre.

-Voy yo -digo con una sonrisa. 

Me levanto con gracia, gracias a mis recuerdos sé moverme con esta ropa tan escasa. Por un momento me parece que fue una mala idea vestirme así pero ya no hay vuelta atrás.

Al abrir la puerta me recibe un Guille boquiabierto, trae un ramo de girasoles en las manos.

-¿Dani?... -dice confundido.
- Si. Soy yo. Casi me mato cayendo de una moto ¿y el que se está quedando ciego eres tú? -le digo sonriendo, mi respuesta lo hace relajarse.
-¿Qué haces vestido así? -logra articular mientras finge no verme.
-Decidí ponerme guapa para un chico tonto - le digo mientras me acerco a él y me pongo de puntillas.

Le doy un beso. Me lo corresponde y me abraza con una mano. Con la otra protege las flores que me va a regalar.

-Te explicaré todo otro día, ahora pasa. -le digo con una sonrisa.
-Son para ti. -Me dice, hay restos de mi lápiz labial en su boca, es una imagen que me gusta.
-Gracias, ven te presentaré a mis abuelos. 

Entramos y cerramos la puerta. 

----

Desde el techo de una casa cercana, Lía observa la escena, ve a Dani, vestida con minifalda y un top muy femeninos darle un beso a Guille. Él le da unas flores a ella y luego entran a la casa. Entonces toma su radio y dice:

-La chica no es una amenaza. Podemos dejarla en paz.

Unos segundos después no hay nadie en la azotea de esa casa.

miércoles, 28 de agosto de 2024

La novia de mi mejor amigo (Parte 13)


La visita

La noche que "hablé" con Lía fue la noche en que recuperé el conocimiento. La manera en que desapareció sin dejar rastro me hace cuestionarme si fue real el encuentro o si lo soñé. Decidí que no importa al final lo que me dijo tenía sentido, si el gobierno u otra organización estaban ocultando los meteoritos no podía hacer nada para estar en contacto con ellos de nuevo. Sería mujer el resto de mi vida y sería mejor aceptarlo. 

Pensando en eso de repente me encontré pensando en una versión adulta de mi, mujer... ¿Me casaría con Guille? Me imaginaba a mi papá conduciéndome al altar con un vestido blanco de novia, me sonroje solo de pensarlo. ¿Tendríamos hijos? La idea no me desagradaba de hecho hasta me parecía natural. Creo que ya no queda mucho del hombre que fui.

...

Me tomó unos días dejar el hospital, estuve en coma un par de meses y durante ese tiempo no use las piernas para caminar, por lo cual estaban un poco entumidas. Necesite unos días de terapia para volver a caminar y finalmente volví a casa.

Cuando estuve en casa pregunté por Alfonsse, lo había olvidado por completo con tantas cosas en mi mente, me dijeron que falleció a causa del accidente. Oh Dios, el tipo me caía mal pero no hubiera deseado jamás que le pasara lo que le sucedió. Tuve suerte de no terminar como él...

"...eres una jovencita afortunada con mucho que perder. Sospecho que no darás problemas."

Las palabras de Lía resuenan en mi cabeza. Comienzo, mentalmente, a enlistar las cosas por las que soy afortunada:

*Por sobrevivir al accidente de la moto.
*Por mis papás que me quieren mucho.
*Porque soy joven y tengo toda la vida por delante
*¿Por ser una chica atractiva con caderas y un culo grande? La verdad es que si, comienzo a disfrutarlo.
*¿Por tener un novio como Guille? No sé si técnicamente somos novios, es decir, en esta realidad si lo éramos pero nunca hemos hablado seriamente al respecto. Ni siquiera hemos contemplado la posibilidad.

De repente vuelve a mi mente la imagen de mi embarazada y viviendo con Guille... me sonrojo solo de pensarlo. Mientras estoy sumida en mis pensamientos suena el timbre de la puerta. Espero que sea Guille...

¡Son mis abuelos!

-Hola, mi niña. -me dice mi abuela y me abraza con fuerza.
-Queríamos venir desde que supimos lo del accidente pero tu mamá nos dijo que mejor viniéramos cuando recuperaras el conocimiento. -dice mi abuelo y me da un abrazo vigoroso, no parece un hombre de más de 60 años.

Mi abuela me regaló un vestido de verano un poco aniñado, pero me encanta. Le preguntó a mi mamá que si puedo estrenarlo. Ella asiente y corro a ponérmelo. 

-Cuando conoceremos a tu novio, princesa. -pregunta mi abuela.
-Le pedí que no viniera hoy para que pudieran convivir con Dani, mamá. Pero lo invité a venir mañana. -le replica mi mamá.
-Muy bien, entonces lo conoceremos mañana. -sonríe mi abuela.

Pasamos el resto del día los cuatro solos. Mamá mi abuela y yo preparamos la cena y un postre, mi abuela hace muchos comentarios sobre lo grande que soy y como el vestido me hace ver como una mujer ya no como una niña. Mamá le dice que seguiré siendo una niña hasta que termine mi carrera. Reímos mucho juntas. Luego cenamos con los hombres: mi papá y mi abuelo. No puedo evitar notar como ya no tengo casi cosas en común con ellos, soy mucho más parecida a mamá y a mi abuela...

Esa noche tenía muchas ideas en la cabeza pero pude dormir sin problemas. Fui muy feliz.

viernes, 23 de agosto de 2024

La novia de mi mejor amigo (Parte 12)

 


Respuestas

Me quedó fría. ¿Respuestas? No me parece que Lía sea doctora o enfermera, de ser así no querría hablar conmigo sino con mis papás. ¿Acaso sabe algo del meteorito? ¿De lo que me está pasando? ¿Qué clase de respuestas tiene para mí?

-No te esfuerces demasiado, sigues débil, aunque fuera de peligro. -dice Lía con un tono tranquilo pero misterioso- Fue un milagro que sobrevivieras al impacto. Este es un buen hospital, te han tratado correctamente. Seguramente te darán de alta en unos días. Como sea tu mamá volverá en poco tiempo así que no podemos dejar ir esta oportunidad.

Se pone de pie y me deja verla, oigo el clic, clac de sus tacones mientras da unos pocos pasos. Ahora está frente a mi, tiene el pelo recogido y usa lentes. Pero la habitación está a media luz, no puedo ver mucho más.

-Trabajo para una organización internacional de la que nunca vas a oír hablar, somos una organización ultra secreta. Nos encargamos de detectar fallos en la realidad. Como el meteorito que estás buscando.

-¿Ustedes tienen... el meteorito? -logro articular, durante todos estos días me había olvidado por completo del meteorito.

-Está resguardado, junto con todas las demás piezas que cayeron ese día. Es muy peligroso, como seguramente ya sabes. El problema con ese tipo de objetos, es que son completamente aleatorios. Puede pasar cualquier cosa al exponerse a ellos. No deben tocarse jamás, podrían causarte cáncer, hacerte explotar, cambiar tu edad. Pero cualquier cambio que hagan lo harán a nivel realidad, como si siempre hubiera sido así. ¿Qué te hizo a ti?

-Me convirtió en... mujer. -logró contestar mientras sigo confundida.

-Eso explica muchas cosas -contesta Lía- después de investigarte vimos que llevabas años con ese novio tuyo. Sin embargo no lo tocas, ni lo besas. Supongo que debe ser shockeante adaptarte a tu nuevo rol.

No sé que contestar así que guardo silencio. 

-Exponerte otra vez al meteorito no garantiza que volverás a ser tu antiguo yo. Tenemos documentados muy pocos casos de exposiciones múltiples. Pero nunca termina bien. La última persona que lo intento explotó, literalmente. Voló en pedazos.

Mierda.

-Mira, de cualquier manera nunca volverás a tener a tu alcance uno de esos fragmentos. -me dice sin ningún tipo de compasión- Son tan peligrosos que los resguardamos, primero en contenedores que detienen la radiación y cualquier tipo de energía que salga de ellos. Y luego en bóvedas secretas donde nadie fuera de la organización tiene acceso. Es por el bien de todos y de la realidad misma.

De repente tengo ganas de llorar, se me salen unas lágrimas.

-No soy tu mamá ni tu amiga -continúa Lía - y ciertamente, no vine a hacerte sentir mejor.  No puedes comentarle de esto a nadie, ni a tu noviecillo ni a tus papás. Seguramente no te creerían. Pero si en verdad sentimos que la organización corre algún riesgo de ser expuesta por tus dichos, tendríamos que desaparecerte y a todos los que amenacen nuestra existencia.

Demonios, puedo sentir que no está bromeando, siento como el miedo se apodera de mí.

-Solo vine a decirte que lo que te pasó es irreversible. -retoma Lía- Debes acostumbrarte a tu nueva vida. Ser mujer tiene muchas ventajas, ya lo descubrirás con el tiempo. Dejamos de suministrarte la sustancia que te mantenía dormida, calculamos que despertarías durante la noche. Así que preparamos todo para esta reunión. 

Así que por eso no he tenido energía para moverme. Me han estado drogando. El poder de esta organización debe ser muy alto para que nadie en el hospital se de cuenta de lo que hacen.

-Te mantendremos vigilada un tiempo para determinar si eres peligrosa para la organización. -dice muy lentamente, como asegurándose de sonar amenazante- Pero eres una jovencita afortunada con mucho que perder. Sospecho que no darás problemas.

Entonces puedo escuchar los pasos de mi mamá, son inconfundibles para mi. Prende la luz de la habitación. 

-Que raro... yo deje esta luz prendida- dice al instante.

-Ma... mamá -digo con mucho esfuerzo.

-Dani- al decir mi nombre sus ojos se le llenan de lágrimas- Despertaste mi princesita, ¡estás de vuelta!

En la habitación solo estamos las dos. ¿Cómo demonios salió Lía de la habitación? ¿De verdad hablé con alguien esta noche? Nada de eso importa durante mucho tiempo, mamá y yo nos fundimos en un abrazo. Lía tenía razón, soy una jovencita afortunada con mucho que perder. Y no quiero poner a nadie en riesgo. Hago todo lo posible para convencerme de que el encuentro con Lía fue una alucinación. Sin embargo, determino que a partir de mañana seré Daniela e intentaré olvidarme que alguna vez fui Daniel.

Mientras ese pensamiento y determinación inunda mi ser, sigo abrazando a mi mamá con fuerza.

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Este es el primer capítulo 100% original escrito por mí de esta historia, aunque el anterior fue 80% original. Habrá un par de capítulos más y quizá un epilogo. No publicaré otras historias hasta terminar esta. El final ya viene.

viernes, 16 de agosto de 2024

La novia de mi mejor amigo (Parte 11)

 


El Hospital.

Me dolía el cuerpo. Mucho.

Realmente no te paras a pensar en lo frágil que es el cuerpo de una chica hasta que lo golpeas contra el suelo. Desperté en una sala de hospital, con mi madre a mi lado, tomándome de la mano la cual estaba repleta de cables, era de día, o al menos eso podía intuir por las escasas rallas de luz solar que entraban por mi ventana a medio abrir. Se notaba que mi madre estuvo llorando mucho quería decirle que ya estaba aquí. Pero el dolor y el cansancio no me dejaron hacer nada. Volví a caer dormida...

Era más tarde ¿pero acaso era el mismo día? Guille estaba conmigo, no pude abrir los ojos pero lo reconocí por la loción. Como siempre, ese aroma me daba un poco de paz. Estaba hablando conmigo, algunas cosas no lograba entenderlas. Pero repetía mucho una frase así que la entendí: "no me dejes solo Dani"

...

¿Cuántos días llevo aquí? Ahora podía escuchar a May y Annie, intentaban sonar animadas pero se notaba que les costaba. Recordé que éramos como las tres mosqueteras. Recordé momentos de las tres hablando de chicos, de maquillaje, de las películas de chicas que nos encantaban. Al parecer habíamos visto juntas Chicas Pesadas (Mean Girls) al menos 10 veces. Si pudiera volver a estar bien me encantaría tener una piyamada con ellas. Sé que en teoría he tenido muchas, pero no era yo. Era la otra Dani. En mis recuerdos parece tan divertido que me gustaría estar ahí.

...

Es de día otra vez. Hay un doctor hablando con mis papás.

-Conserven la calma señores, Dani está estable. -les dice en tono tranquilo, siento alivio al saber que estoy bien-Y después de varios días ya pasó lo más peligroso. Está en una especie de coma intermitente, pero no hay razón para que no despierte en cualquier momento. Hablen con ella. Es probable que nos esté escuchando, si recupera sus deseos de vivir y se sobrepone al shock volverá con nosotros antes.

Mamá llora con una especie de tristeza y alegría mezcladas. 

Los siguientes días estuve más consciente. Aunque aún no podía moverme. Mi mamá se despegaba muy poco de mí. Papá venía todas las noches. Guille todas las tardes. May y Annie vinieron al menos tres veces.

...

-Dani, hace dos semanas que dijeron que podías despertar en cualquier momento -Era Guille- Ojalá despertaras ahora. Te extraño. Se oía tristeza en su voz. - Casi nunca puedo estar a solas contigo, tu mamá no te deja casi nunca. Ahora salió a comer.

Soltó una risita nerviosa, podría jurar que se sonrojo.

-En estos días recordé unas cosas de esta realidad, verás estábamos los dos un poco lejos de aquí, camino hacia el centro. Íbamos bastante nerviosos, llevábamos ropa deportiva e íbamos en subte. Paramos en una estación y caminamos unos minutos.

...

De repente dejo de escuchar a Guille y recuerdo lo que está narrando. Estoy ahí, saliendo del subte vestida con un pants gris y una playera azul pálida. Guille lleva una pants negro y una playera gris. Siento mucho nerviosismo y excitación. No puedo creer lo que estamos a punto de hacer.

-Si no estás convencida podemos ir a otro lugar. -me dice con honestidad

-No, si quiero hacerlo. -le digo sonrojada.

- Pues ya llegamos. -me dice señalando un Hotel de paso con la mirada, es grande y parece caro, supongo que tuvo que trabajar algunas semanas para poder pagarlo, me siento agradecida por eso.

Pasamos al lugar y veo que Guille pide una habitación, siento la sangre agolparse en mi cabeza. Sé que estoy rojísima y muy nerviosa. No logro escuchar nada, solo siento vergüenza. Guille tiene que jalarme de la mano porque apenas me estoy enterando de lo que pasa. Tomamos un ascensor y subimos 3 pisos. Ahora que estamos solos, siento que se me pasa la vergüenza y vuelve la excitación. Respiro agitada, no puedo creer lo que está a punto de pasar.

-¿Trajiste los condones?- le pregunto mientras pienso que ser mamá no es una opción para mí a los 16 años.

-Si, y pagué el hotel. -me reprocha con simpatía- ¿Qué se supone que trajiste tú?

-Espera y verás, haré que valga la pena -le digo mientras le guiño un ojo con coquetería.

Entramos al hotel y nos recostamos en la cama mientras nos besamos. Se quita la sudadera y la playera. Pero cuando quiere quitarme mi ropa lo interrumpo.

-Espera, tengo que ir al baño. -le digo y tomo rápidamente mi mochila.

Cuando salgo del baño traigo puesto un traje de conejita, en lencería pegada. Aunque me muero de la vergüenza por estar con tan poca ropa encima. Intento ser coqueta y le digo:

- Te dije que valdría la pena.

Guille me tomó con tanta fuerza y pasión que me sentí pequeña, tomada e invadida pero también segura y feliz. Creo que no hubo lugar de mi cuerpo que no fuera tocado por Guille, pero sin duda mis nalgas fueron el punto que me tocó más veces. Sentir a Guille dentro de mi, fue un éxtasis total una sensación indescriptible. Amor correspondido.

Después de hacerlo me sentí tan cansada que tuve que dormir un rato, recuerdo estar segura en los brazos de Guille y perder poco a poco el conocimiento mientras cedía al cansancio... 

... cansancio que me regresa al presente. 

Puedo sentir una enorme alegría por lo que había sucedido en el pasado. Sigo sintiendo esa alegría en el presente, con Guille recostado frente a mi cama de hospital. Creo que estoy enamorada de él. No importa si hace uno meses yo era un hombre y un meteorito me convirtió en mujer. Sé que estoy enamorada de él. Sin embargo no puedo seguir contemplando ese pensamiento porque Guille vuelve a hablar.

-Sé que es incorrecto, porque eres mi mejor amigo. Y hace pocos meses eras hombre. Pero estoy enamorado de ti. De la Dani de esta realidad pero también de ti, del Dani mi mejor amigo que ahora es una chica. Me gusta tu sarcasmo, tu sonrisa, todo lo que tenemos en común... Es difícil de explicar y sé que por dentro eres aún un hombre por dentro y nunca me verías de esa manera. Pero te amo. Solo quiero que estés bien. Cuando despiertes buscaremos ese fragmento de meteorito o cualquier otra forma de regresarte a la normalidad. Sé que eso es lo que quieres y yo solo quiero que estés bien. Porque te amo Dani.

Él también está enamorado de mi. Con ese pensamiento me quedo dormida, ahora en el presente.

...

Es de noche, pero a diferencia de todas las otras noches mi mamá no está conmigo. Pero si hay alguien en la habitación conmigo, es una mujer muy delgada. Viste de traje sastre de dos piezas, falda y saco. Tiene lentes oscuros aunque es de noche. No logro ver mucho más, está sentada a mi lado y no puedo moverme. 

-¿Quién ...eres tú?- logro articular, me sorprende poder hablar después de tanto tiempo.

-Temía que no pudiéramos hablar, costó mucho hacer que tu mamá te dejara sola. Me preocupaba que no despertaras mientras yo estaba aquí.

-¿Quién eres? -digo por segunda vez.

-Puedes llamarme Lianna o Lía. Vengo a darte respuestas.


                           


sábado, 10 de agosto de 2024

La novia de mi mejor amigo (Parte 10)

 



Paseo en moto

La finca sigue igual que cuando la dejamos y yo me siento un poco más tranquila.

De repente me asalta otro recuerdo, en él estoy hablando con una amiga, es una chica de mi salón con quién nunca he hablado como hombre y no estoy segura de haber podido recordar su nombre en mi realidad. 

- ¿Cómo sigues amiga? - me pregunta Mayte por educación, pero por la manera de preguntar es evidente que sabe como estoy.

- Muy loca, por mis hormonas, te juro que podría matar a alguien - contesto sin una pizca de humor en mi comentario.

En ese momento llega Guille con unos caramelos. Me ofrece algunos, y también le regala unos pocos a May. 

-En la mañana me pareció que andabas en tus días, son tus favoritos, siempre te ponen de buenas - dice con una sonrisa de oreja a oreja.

-No son los caramelos los que me ponen de buenas, tonto - le digo y acto seguido le doy un beso en los labios.

-Lo sé, son mis encantos - contesta en medio del beso.

Le doy una mordida juguetona y nos fundimos en un beso aún más profundo. Parece que Guille siempre consigue ponerme de buenas, no importa si estoy triste o enojada.

...

Sólo me fui unos segundos esta vez. Primero el cambio de género y ahora esto ¿Que mas cosas me podían pasar?

Cuando llegamos mi padre ya ha desplegado la larga mesa de plástico y todo esta en su sitio, brochetas de cerdo, verduras a la plancha, torreznos, choricillos, morcilla y mas tipos de comida están ahí esperándonos, Guille y yo nos sentamos junto a su prima y su novio, y aún que puedo ver como Guille y Alfonsse se lanzan miradas furibundas.

"-Es el típico chico que odio- había dicho mi amigo unos minutos atrás- Trata a las mujeres como si fueran de su propiedad y se creé muy hombre por ello

-Vaya, Guille, no te tenia por alguien feminista-

-Ni yo a ti por una mujer y míranos

Guille se había ganado un puñetazo por eso ultimo

-¿Que quieres comer princesita?-

Tardo unos segundos en darme cuenta de que mi padre se estaba refiriendo a mí.

-Yo... Em... Brochetas esta bien-

Mi padre deja en mi plato dos largos palos, clavados en ellos hay siete jugosos pedazos de carne, intercalados entre pimientos verdes.

Una vez todos tenemos comida en nuestro plato, procedemos a comer, mi padre y la madre de Guille hablan sobre el partido de críquet de hace dos días, deporte que jamás entenderé, mientras el resto de adultos hablan de temas tan banales y típicos como el clima, la economía y la política.

Terminamos de comer una hora después y nos levantamos de la mesa.

-Oye Dani ¿Te gustaría ver la moto de Alfonsse?-

Mia se acerca a mí, tomándome del brazo y dejando a los chicos antes de que pudiesen decir nada, en cualquier otro momento, me habría gustado estar a solas con esta chica, pero ahora solo era una "amiga"

En la entrada de la finca, junto a los coches, al verla, me quedé paralizada, puede que mi cuerpo no recordara como era montar en moto, pero definitivamente mi mente si recordaba todas y cada una de las imágenes de las cientos de revistas que había leído, era una BMW NineT Racer, definitivamente adoraba esa moto, tenia una presencia estéticamente soberbia y muy agresiva, su pintura era brillante y la moto estaba perfectamente cuidada.

-¿Te gusta?-

Detrás nuestro, habían aparecido Guille y Alfonsse, el novio de Mia sonreía con soberbia, en comparación, mi moto (aún que ahora era de Guille) solo era un trozo de plástico con dos ruedas y un motor de segunda.

-Es... bonita...- Me limite a decir, aún que realmente se me caia la baba con semejante monstruo frente a mí.

-¿Quieres dar una vuelta?-

-¿Eh?¿Yo?-

Nada me haría mas feliz en aquel momento, pero para mi desgracia, cuando me montaba, mi cuerpo y mi mente se quedaban paralizados, como si no supiese que hacer.

-No sé montar...-

-Ah, no pasa nada, puedes montar conmigo-

Realmente la idea de ir abrazada de un chulito como Alfonsse no era mi definición de diversión, pero si así podía montar en una moto como esa, pasaría el mal trago. 

Miré a Guille que no parecía nada contento con la idea, me disculpé en silencio y el suspiro resignado, él sabia tan bien como yo que no podía desperdiciar una ocasión así.

Alfonsse se subió a la moto y yo me subí justo detrás de él, nos colocamos los cascos y me senté lo mas cómodamente posible que pude para no estar muy pegada a Alfonsse y este retiró la pata de cabra de un golpe de talón mientras la moto rugía con su poderoso tubo de escape trucado.

La moto comenzó a moverse ganando rápidamente velocidad, era como un pura sangre desbocado, el corazón me iba a mil, mientras Alfonsse tomaba las curvas, aún que no tardé mucho en darme cuenta de que estaba sobrepasando exageradamente el limite de velocidad, apreté los dientes.

-Vamos demasiado rápido...-

-Si tienes miedo puedes agarrarte a mí-

Contuve el impuso de tirar la moto en el acto, principalmente porque yo también iba en ella y no sabia lo que este cuerpo podía aguantar. Alfonsse era ese tipo de chico, el típico chulo que va a toda velocidad para que las chicas se paguen a el, al ver que yo no reaccionaba subió la velocidad, cosa que hizo que todos mis instintos se pusiesen alerta, las curvas eran excesivamente cerradas, curvas que ni un motorista profesional tomaría a semejante velocidad.

-¡Para la moto!- 

-No seas así, yo controlo tranqui...-

Una piedra se cruzó en nuestro camino y la moto dió un traspié, dirigiéndose directamente contra un pequeño terraplén que daba al bosque, la moto chocó frontalmente contra el guarda raíles, desde ahí todo se vuelve borroso, recuerdo estar en el aire, como su todo se hubiese vuelto a cámara lenta, a Alfonsse a pocos metros de mí, con tanto miedo en el rostro que ni si quiera podía gritar, en menos de un segundo estaríamos en el suelo... muertos.

miércoles, 7 de agosto de 2024

La novia de mi mejor amigo (Parte 9)


Un extraño paseo.

El bosque que rodea la finca es un bosque casi virgen, ya que la finca se encuentra en un pueblo muy pequeño, por lo que el bosque esta asilvestrado, los arboles crecen a sus anchas en plena naturaleza y la sombra que dan ahora en verano es muy agradable.

-¿Vamos al arrollo?-

No puedo evitar pensar en mi sueño, pero aún así asiento y sigo a Guille.

-Creo que tengo algo de información-

Arqueo una ceja, expectante.

-El hermano de mi padre trabaja en la guardia forestal de León, tiene algunos contactos y al parecer ha habido algunos movimientos sospechosos en la zona.

-¿Crees que pueda haber otro meteorito?-

-Lo usual es que los meteoritos se descompongan al atravesar la atmosfera, el que vimos era bastante pequeño, por lo que no es descabellado pensar que otros fragmentos hubieran caído.

Siento algo de esperanza al oír aquellas palabras ¡Podre volver a ser un hombre!

Llegamos al arrollo, el suave eco de la cascada que esta a un par de kilómetros llega hasta nosotros, realmente es un lugar hermoso, los arboles de hojas verdes y veraniegas crean una agradable sombra y el agua limpia y cristalina deja ver las pequeñas y brillantes piedras.

Guille se sienta frente al arrollo y mete los pies.

-Esta fría- dice con una sonrisa.

Me siento a su lado y suspiro, mirando mis piernas, realmente jamás me había parado a admirar la totalidad del cuerpo femenino, puede que mi pecho este al nivel de una niña de 12, pero mis caderas y mis piernas son las de toda una mujer, aún que no sé si eso es bueno.

-Dani...-

-¿Si?-

Miro a Guille, su mirada me pone en trance, aquí vamos de nuevo, parece que descubriré algo nuevo de la Dani de este mundo...


Es un día de campo, estamos de nuevo en los terrenos al rededor de la finca, están mis papás aunque lucen al menos 3 años más jóvenes, llevo un overol algo infantil pero evidentemente femenino, debo tener unos 13 años. En el lugar están mis papás y los papás de Guille y un Guille de también unos 13 años conmigo. 

-Dani y yo iremos a explorar un poco. -Dice Guille, en un tono un poco alto pero sin gritar.

-Cuida bien de Dani -contesta la mamá de Guille.

-No vayan muy lejos - dice mi mamá.

Caminamos cinco minutos hablando de nada. Cuando estamos seguros que nuestros papás ya no nos ven me dice.

-Dani, tenemos que decirles que somos novios. Se van a enterar tarde o temprano.

-Prefiero que sea tarde. -digo sonriendo, mientras me arrojo a sus brazos y le doy un beso.

Me siento muy feliz... eh... ¡en el recuerdo! ¡no pienses mal!

Guille me da un par de vueltas en el aire. Parecemos la pareja más feliz del mundo.

Tiempo después estamos bajo la sombra de un árbol platicando.

-Solo llevamos juntos dos meses, Guille. - le digo seria - me da miedo que nuestra relación no dure. Si fuera el caso preferiría que nuestros papás no sepan lo que pasó. Mi mamá y tu papá son amigos desde hace años.

-Se conocieron en la prepa -agrega Guille.

-Y además nuestras mamás son muy buenas amigas, no me gustaría que se distancien por nosotros.

-Te prometo que si cumplimos seis meses yo misma les contaré a mis papás y a los tuyos -le digo a Guille, aunque la verdad tardamos más de un año en decirles, y termino contándoles él. Ser una chica tiene muchas ventajas.

-Esta bien -dice Guille, un poco decepcionado- es solo que es raro comportarnos frente a ellos como si solo fuéramos amigos.

-Vamos Guille, soy tu pequeño secreto- le digo y acto seguido me arrojo sobre él, todo mi cuerpo queda sobre el suyo. Puedo sentir su erección contra el short de mi overol. Me encanta hacerlo sonrojar. Y comienzo a besarlo. Al finalizar nuestra sesión de besos agrego.- Sabes que te encanta...

...

De repente vuelvo al presente, al parecer Guille está tan desorientado como yo. Ambos estamos sonrojados.

-Eso fue raro -digo para romper el hielo.

-Si -dice Guille- he tenido este tipo de recuerdos cuando estoy solo pero se siente aún más confuso cuando nos pasa juntos... en nuestra realidad nunca tuve novia. Pero el Guille de este mundo estuvo 4 años contigo -se sonroja al pensar en eso- es raro vivir sus recuerdos, cuando llegan de repente.

-¡Si para ti es raro, imagínate para mi! Al menos en tus recuerdos aún eres hombre y estás besando a una chica. ¡Incluso si yo soy esa chica! En mis recuerdos ni siquiera soy yo y estoy besando a mi mejor amigo.

Estoy gritando al decir eso. De repente no puedo más y suelto a llorar. Guille me abraza, parece que no lo piensa mucho. Me envuelve con sus brazos y eso me hace sentir mejor. Reconozco la loción de Guille, parece que es un aroma que me gusta y me da paz. Logro dejar de llorar y le digo:

-Lo siento. 

-No te preocupes. Volvamos a la finca, la comida ya debe estar-

-Si-

Miro atrás mientras caminamos y después miro a Guille, tengo que admitir que me parece muy atractivo ¿De verdad sería tan malo vivir esta vida? Siento que estoy volviéndome completamente loca.


viernes, 2 de agosto de 2024

La novia de mi mejor amigo (Parte 8)



Nota. Les comenté que tomaría historias incompletas para darles un cierre. La historia original aún tiene algunos capítulos, pero a partir de este cambié algunas cosas porque me parece que la historia se vuelve demasiado compleja sin razón. Incluso siento que la autora original no la termino por como se le fue complicando su historia. La intervención en este capítulo es mínima, a partir del siguiente serán mayores los cambios y haré otra nota como esta para indicar cuáles son los capítulos completamente nuevos.

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Barbacoa

En algún momento del viaje me he quedado dormida, de alguna forma sé que esto es un sueño pero no soy capaz de despertar.

Me encuentro sola en la oscuridad de un bosque sumida en la penumbra, los únicos sonidos que hay son el viento azotando las copas de los arboles y el crujir de la madera.

La luna brilla en el cielo, llena y en el centro, presidiendo y presenciándolo todo desde las alturas.

La luz lunar apenas es suficientemente fuerte como para atravesar las ramas y apenas iluminar el bosque, apenas soy capaz de ver hacia varios metros hasta que todo se nuble en oscuridad.

-¿Hola?-

De forma antinatural, mi voz resuena por todo el bosque, como el grito de un Titán, haciendo que incluso tenga que tapar mis oídos al escuchar mi propia voz.

¿Donde demonios estoy?

Resignándome decido caminar completamente en silencio, perdiendo la noción del tiempo y guiándome por el tacto tratando de no chocarme con los arboles.

Es al pasar el tiempo, cuando un sonido destaca entre el silencioso viento, es un sonido tenue, casi inapreciable, pero en el total silencio de la noche lo puedo oír claramente, se trata del sonido de un arrollo.

Camino tratando de seguir aquel sonido. Varios minutos que se me hacen horas, no quiero aceptarlo pero estoy nerviosa, no se donde estoy y soy incapaz de despertar.

Finalmente, llego a lo que pensaba que era un arrollo, que finalmente termina siendo un pequeño lago en el cual desemboca una pequeña cascada, pero lo mas increíble de todo es que el "agua" Que desciende tiene un color plateado que brilla con fulgor propio, lo que me viene a la cabeza en ese momento, por alguna razón es: "Luz de luna"

El lago brinca, literalmente, del centro, el agua comienza a emerger, lentamente y tomando forma, poco a poco, tomando una forma humanoide. Una vez su forma esta finalizada, comienzan a hacerse los detalles, en su figura se dibujan ropa y pelo, su rostro deja de ser una masa plana y toma nariz y ojos, poco a poco también pierde su tono plateado, su ropa se vuelve blanca y poco a poco empiezo a reconocer ese rostro...

¿Guille?

Ahí esta, es totalmente idéntico a mi mejor amigo, salvo por que sus ojos son totalmente plateados, su pupila se fija en mi y sonríe, comienza a caminar hacia mí, caminando sobre el agua.

-Mi amada, llevo tanto tiempo esperándote- Su voz también es distinta, manejo la posibilidad de que esto sea un recuerdo, pero rápidamente la descarto, estas cosas tan raras no podrían pasar en la vida real.

Siento un ligero cosquilleo por la piel, cuando vuelvo a mirarme mi ropa ha cambiado, ahora llevo un largo vestido plateado, mis muñecas están decoradas por ostentosas pulseras de plata y noto mi pelo peinado en un perfecto moño.

-Pronto nos reuniremos mi amor-

Tengo tantas preguntas en mi cabeza en este momento que mi mente se vuelve un borrón, poco a poco, el entorno se difumina.

-Espera mi llegada, pronto regresaré a tu lado... Mi amada...-.

-...Dani-

-¿Eh?-

Noto la comisura de los labios fría y los ojos pesados ¿Donde estoy?

-Dani, despierta-

Abro los ojos a duras penas y veo a Guille frente a mí y me sobresalto, pero sus ojos me recuerdan que no es el Guille del sueño.

-¿Estas bien?¿Has tenido algún recuerdo?-

Niego con la cabeza.

-Solo un sueño muy extraño- reviso mi ropa, comprobando que ha vuelto a la normalidad- Realmente extraño.

-¿De que trataba?-

Me sonrojo de recordarlo, recordando las palabras del Guille del sueño "Mi amor"

-Nada importante- Me limpio las babas que tenia en la comisura de los labios-¿Cuanto queda para llegar?

Guille ríe.

-Dani, ya hemos llegado-

Guille abre la puerta del coche y sale del él, el olor de la verdura a la plancha y la carne de la barbacoa sacude mi estomago.

Me desabrocho el cinturón y me peino un poco, oigo a algunas personas hablando, al salir del coche, la luz de sol me ciega momentáneamente.

-¡Dani!¡Ven a presentarte!- Mi madre esta sonriendo, al lado de mi padre quién hace la barbacoa, junto a ellos hay una pareja de jóvenes, puedo identificar a la prima de Guille, de cabello castaño y ojos oscuros, esvelta y curvilínea y a diferencia de mi, con una buena delantera, aún que por alguna razón ya no siento atracción por eso en absoluto...

¡MALDITA SEA!

Algo enfadada conmigo misma camino hacia ellos, el chico que toma por la cadera a la chica debe de ser el novio de ella, objetivamente es atractivo, pelo negro, rasgos afilados y ojos azules, aún que no deja de ser un patán cualquiera, realmente no llama demasiado mi atención femenina.

Espera

¿Yo tengo de eso?

Saludo a ambos de forma mínimamente amistosa.

-Hola-

La prima de Guille, me saluda con la mano.

-A sí que tu eres la novia de mi primito-

Tengo que contenerme enormemente para no bufar, suspiro suavemente y asiento.

-Si, soy su n-novia- me cuesta decir eso ultimo pero finalmente lo consigo.

-Encantada- dice ella sonriendo- Soy Mia y este es mi novio Alfonsse.

¿Alfonsse?¿Que clase de nombre pijo es ese?

Perdón a cualquier Alfonsse que pueda sentirse ofendido por esto.

Alfonsse me sonríe, mirándome demasiado para mi gusto, para mi suerte, aparece Guille a mi rescate, como habíamos hablado, actúa como mi novio delante de nuestros padres, aún que noto que no escatima en actuación, tomándome de la cadera y pegándome a él, después tengo pensado vengarme.

-Hola prima- dice Guille alzando la mano, mirando a Alfonsse y teniendo que poner su mejor sonrisa para que no se note lo poco que le agrada- Alfonsse... Hola, no sabia que venias.

-Lo sabias de sobra Guille- dice el con una sonrisa.

-Solo estaba deseando que no fuese verdad-

Los padres continúan a lo suyo mientras Guille y Alfonsse mantienen su charla pasivo-agresiva.

-Vaya, no sabia que tenias novia- Dice mirándome- Hasta los frikis lo podéis conseguir, vaya...

Guille aprieta los puños, voy a intervenir cuando lo hace Mia.

-Alfonsse, sé amable-

Alfonsse pone los ojos en blanco.

-Lo que tu digas nena-

Guille me toma del brazo y comienza a caminar hacia el bosque que hay cerca.

-Aún queda algo de tiempo hasta la hora de comer, demos una vuelta-

Asiento ligeramente caminando al lado de mi amigo.

-No te llevas bien con el novio de Mia por lo que veo-

-Es un gilipollas, y un mujeriego ¿No has visto como te miraba?-

Suelto una risa.

-Se que lo odias pero no digas esa estupidez-

-No miento- dice el seriamente

-¿Has visto el monumento de novia que tiene? No necesita mirarme.

Guille me mira unos segundos y después suspira.

-Pues para mi no estas mal- 

-Igualmente voy a pegarte un puñetazo por pegarte tanto-

Guille sonríe.

-Me lo temía- 



                                  


domingo, 28 de julio de 2024

La novia de mi mejor amigo (Parte 7)



Salida en familia

Abro los ojos y me autocompadezco de mi misma... misma... ¡mismo!

Suspiro penadamente levantándome de la cama, desde la otra noche he sido casi incapaz de hablar de mi misma en masculino de forma natural, y me frustra el no poder hacerlo, aún Guille y yo seguimos sin comprender como funciona mi transformación, los recuerdos y los cambios en la realidad que solo nosotros dos somos capaces de ver.

Al principio solo parecían ligeros cambios, ser la novia de Guille, no saber montar en moto. Pero tras regresar aquel día, hice la pregunta a mi madre.

-Mama... ¿Y la... abuela?-

Mi madre, que estaba sentada en el sofá escribiendo un informe en su portátil me miro bajando la montura de sus gafas.

-¿Donde va a estar? Pues con el abuelo en su casa, tienes unas cosas hija...

Desde entonces había hablado por teléfono ya tres veces con ella, y era tan... Extraño.

Me levanto desperezándome y subo la persiana, camino hasta mi armario y lo abro observando toda mi ropa femenina, realmente tengo un buen armario, antes de ser una mujer solo repetía sudaderas y pantalones alternando camisetas, ahora tengo todo tipo de shorts, pantalones, faldas, medias, blusas, camisas, camisetas, tops y dos vestidos, uno largo de color pastel y otro mas corto azul oscuro.

Me peino el pelo para evitar que me caiga sobre el rostro y me quedo un par de segundos mirando la ropa sin pensar en nada, supongo que últimamente han pasado tantas cosas que no puedo pensar con claridad.

-Dani- Me llama mi padre desde abajo- Baja cuando puedas por favor.

Suspiro y vuelvo en mí, instintivamente, al igual que al cocinar, elijo la ropa con inercia, dejando que mi cuerpo se imponga sobre mi mente y actúe por si solo, finalmente ya tengo mi outfit elegido, un top rojo con bordados, unos leggins negros y unas zapatillas Adidas.

Una vez vestida salgo de mi habitación y bajo las escaleras, mis padres están sentados en el sofá el uno al lado del otro, pero nunca demasiado cerca, supongo, desde pequeña siempre se han mostrado reacios a mostrarse afecto delante de mí, cosa que nunca he llegado a entender.

-Buenos días princesa ¿Has dormido bien? El otro día parecías un poco...

-Ida- terminó mi madre.

Están hablando de hace mas de una semana, el día de mi transformación.

Es increíble que ya haya pasado mas de una semana, por lo menos, los recuerdos invasivos se han detenido, y espero que sea algo bueno.

-Estoy bien, no os preocupéis- digo quitándole hierro al asunto.

-¿Esta todo bien con Guille?- Pregunta mi madre- Se que los hombres pueden ser dificiles 

Esto ultimo lo dice mirando de reojo a mi padre.

-Ey-

Suelto una leve risa y mi madre igual.

-Esta todo bien... Estamos... bién- digo apartando la mirada, se lo que los recuerdos me han mostrado y lo que todos dicen, pero aún así me cuesta admitir que soy la novia de Guille.

-Excelente, porque esta tarde vamos a comer con su familia- dice Papa levantandose.

-¿Que?-

-Los tíos de Guille van a venir a hacer una visita a tus suegros- explica mi madre.

-No los llames "mis suegros" por favor- digo avergonzada.

Mi madre sonríe pero asiente.

-Así que hemos decidido hacer una barbacoa en la finca-

-¿La finca?-

Mi familia tiene un pequeño terreno que no usamos a mas o menos media hora de mi casa, cuando era niña, mis padres me llevaban allí muchas veces, también Guille.

-Sip, así que mas te vale ponerte guapa- dice mi madre poniéndome las manos en los hombros y lanzándome una mirada cómplice que no logro descifrar.

-Pero tampoco hace falta que demasiado- dice mi padre.

Wow, realmente ambos si que me tratan como una chica, bueno, supongo que ahora lo soy.


***

He vuelto a cambiarme para ponerme "guapa" Para la barbacoa, ahora llevo una blusa pastel y una chaqueta vaquera azul marino, una falda vaquera corta de color negro y unas medias largas sobre mis zapatos negros.

Al menos nuestro coche no ha cambiado, el SEAT terraco de mi psdre esta limpio e impoluto frente a la puerta de nuestra casa, el grande y espacioso coche familiar descansa como un animal dormido.

-¿Vamos a llevar el coche de papá?- pregunto.

Mi madre tenia otro coche, un Audi bastante mas discreto de color rojo.

-Vamos a llevar a Guille y a sus padres- contesto mi padre enérgico y con una sonrisa.

-Cualquier escusa para conducir tu querido coche- digo frotándome la cara.

Pocos minutos después, llegan caminando la familia de Guille, su padre, su madre y él.

-¿Donde esta Al?-

Al, o Álvaro, es el tío de Guille, un hombre de treinta y pocos obsesionado con los OVNIS, obsesión que le ha trasmitido a su sobrino, Al normalmente no sale de su garaje, pero no dudaría en hacerlo sabiendo que habrá comida gratis.

Guille se encoje de hombros.

-Dijo que tenia que hacer cosas-

Sé que no lo hace a posta, como chico, se bien que muchas veces nuestros ojos se mueven y miran cosas de forma inconsciente, pero noto como la mirada de Guille sube y baja por mis piernas y noto cierta vergüenza.

-Entonces...- dice mi padre con una sonrisa-¿Vamos?

Una vez montados en el coche, los padres se sientan en los asientos delante, mientras que Guille y yo nos sentamos atrás, hablando lo suficientemente bajo como para que los padres entretenidos en su platica no nos escuchen.

-Ayer regresé a la zona cero con el contador Geiger de mí tío, no hay ni rastro de radiación, como si nunca hubiese estado ahí.

-¿Crees que alguien se lo podría haber llevado?- pregunte con incredulidad.

-No, es difícil deshacerse de ese tipo de radiación, no es como la de las centrales nucleares o térmicas, era algo pequeño y compacto y podían deshacerse de la radiación rápidamente, eso sí, es un proceso muy caro, y con la velocidad que lo han hecho, pienso que es alguien con muchos recursos.

-¿Crees que el gobierno...?-

-Lo dudo, así no es como procede el gobierno, primero habrían simulado un incendio forestal o algo por el estilo para que la gente no se acercase a la zona, el que ha hecho esto no le importa que la gente lo vea, pero no quiere que lo encuentren-

Realmente Guille era fiable para este tipo de cosas conspiranoicas, llevaba años investigando sobre todas esas cosas de OVNIS y meteoritos.

-¿Entonces que podemos hacer?-

-No mucho... Buscar alguna remota señal de radiación, pero con un contador Geiger como el mío...-

Noto el desanimo de sus palabras y poco a poco siento que la esperanza de regresar a ser un hombre se desvanece. 

domingo, 21 de julio de 2024

La novia de mi mejor amigo (Parte 6)


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Esta es la continuación de una serie.
...

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Cocina Casera.

-Dani, tengo hambre-

-¿Si?- digo tomándola en brazos, cuando era un chico no solía hacerlo mucho, a decir verdad, Victoria y Melissa siempre habían sido mas cercanas a Guille, pero se siente bien estar con Melissa, es tan adorable.

...

Espera, esos pensamientos cursis son mios.

Tratando de quitarmelo de la cabeza miro a Guille.

-¿Pedimos algo para comer?-

Guille se encoje de hombros.

Pero entonces Melissa vuelve a hacer otro puchero.

-Nooo, tu comida es mucho mejor Dani-

Guille me mira sorprendido.

-¿Su... comida?-

Parpadeo un par de veces.

-Melissa, yo no sé cocinar-

-Claro que sabes- dice la niña riendo.

Miro a Guille confundido y el se encogió de hombros.

-Esta bien- dice mi amigo- Tu recoge todo esto ¿Esta bien?

La niña asiente y comienza a recoger sus juguetes, mientras Guille me arrastra tirándome de la muñeca.

-¿Que diablos dices? No se cocinar- Le espeto apartando su agarre.

-He pensado que quizás que ahora eres una chica...-

Entrecierro los ojos fulminándole.

-Eso es sexista-

-¿Que?¡No! Me refiero que al igual que has perdido habilidades como montar en moto quizas hayas adquirido otras como cocinar.

Suspiro.

-Sigue siendo sexista- digo caminando hacia la cocina.

Guille pone los ojos en blanco.

-Todo lo es-

Al llegar a la cocina observo bien el lugar, es amplia y cómoda, con los muebles en la derecha y los electrodomésticos a la izquierda, paso mi mano por la mesa y suspiro cuando un golpe de dolor me viene a la cabeza.

-¿Dani?¡Dani!- La voz de Guille se apaga lentamente hasta que desaparece.

Vuelvo a abrir los ojos pero ya no estoy en la casa de Victoria ¿Un recuerdo? Debe ser eso, el dolor de cabeza y ahora esto, no puede significar otra cosa.

Estoy en una pequeña salita de tono rustico, sentada en el sofá, por lo que puedo apreciar soy una niña de no mas de once años.

Junto a mi esta una señora, debe tener sesenta y pocos, su pelo esta ya canoso aún que aún conserva algo de su pelo, castaño brillante como el de mi madre. 

¿Quien és? Aún que se me hace extremadamente familiar soy incapaz de decir quien es.

-Abuela- de nuevo, en el recuerdo soy incapaz de tomar mis propias decisiones, me muevo y hablo por pura inercia.

Espera ¿He dicho abuela?

Por lo que yo sé, la madre de mi padre murió cuando el era joven, y la madre de mamá murió poco antes de que yo naciera.

Aún que ahora que la miraba con detenimiento, esa mujer si que tenia un cierto parecido con mi madre, y parecía la mujer que había visto en fotos, pero algo mas mayor.

-¿Si Dani?- aún que soy incapaz de manifestarlo, odio como pronuncian mi nombre con mi nuevo genero, pronuncian Dani con un ápice de feminidad que no me gusta ¡No soy una chica!

-¿Como conociste al abuelo?-

Mi abuela sonríe levemente ante la pregunta. 

-¿Sabes que yo trabajaba como cocinera cierto?-

Asiento ante su pregunta, aún que realmente no tenia ni idea de eso, parece que la Dani del recuerdo sabe mas que yo.

-Bueno, un día tu abuelo apareció por la puerta, era un poco raro y excéntrico, a las mujeres de nuestra familia siempre nos han gustado los hombres raros- Ríe levemente- Bueno, cuando lo vi realmente me gustó, pero no sabia como acercarme a él, pidió un plato de carne en salsa, mi plato favorito y lo hice con mucho esmero, Esmeralda, mi jefa, debió ver que me gustaba porque me dijo que le llevase la comida ¡Personalmente!

La yo del recuerdo ríe con suavidad.

-Pero lo mejor viene ahora, te he dicho que era raro, lo primero que hizo tras dejarle el plato en la mesa fue preguntarme si tenia hambre, yo confundida le dije que sí y el me dijo que me sentara a su lado y comiésemos juntos- la abuela suspiro con una sonrisa- Después de comer, el me dijo que si podría invitarme a comer de nuevo.

-Wooow-

La abuela sonrió.

-Así que ya sabes Dani, a un hombre se le enamora por el estomago, así que tienes que aprender a cocinar y encontrar un hombre bueno y guapo-

-Pero sobre todo guapo- mencioné.

Lo ultimo de ese recuerdo es mi abuela riendo hasta que se le saliesen las lagrimas.

-Dani, Dani ¡Dani!-

Siento un fuerte golpe en la mejilla, estoy tumbada en el suelo y Guille me acaba de soltar una bofetada.

-¿Acabas de pegarme?-

-No reaccionabas-

Aprieto los dientes y me incorporo.

-¿Otro recuerdo?-

Asiento.

-Al menos este nos va a servir para algo-

...

Los tres estamos sentados en la mesa del Salón, disfrutando cada uno de un plato de carne en salsa, observo la comida y no puedo creer que yo misma la haya hecho.

-Wow Dani, no sabia que pudieses cocinar tan bien, vas a tener que cocinar mas a menudo- dice riendo.

Guille tiene la mejilla y la comisura de los labios manchada de salsa cosa que normalmente habría causado que me riese de él, pero por alguna razón, me quedaba embobada observándolo.

"A las mujeres de nuestra familia les gustan raros"

"A un hombre se le enamora por el estomago"

Las palabras de mi abuela resonaban en mi cabeza, me estaba sonrojando visiblemente.

-¿Dani?¿Estas bien? Te estas poniendo rojo.

-¡Todo bien, todo correcto y yo que me alegro!- Suelto de repente, tratando de que no se me note-¡Estoy sana no pasa nada!

Guille se atraganto con lo que estaba comiendo.

-¿Sana...?-

Guille se quedo un segundo en silencio.

-Dani... ¿Por que hablas en femenino?-



sábado, 13 de julio de 2024

La novia de mi mejor amigo (Parte 5)



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Esta es la continuación de una serie.

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Princesas

Esto... Es humillante.

Terriblemente humillante.

Hace menos de veinticuatro horas yo era Daniel, un chico mas o menos atractivo, aficionado de las motos, con un boletín escolar decente y a menos de tres meses de entrar a la universidad...

Y ahora...

Ahora...

Después de aceptar la petición de Victoria de cuidar a Melissa, Guille decidió unilateralmente que el iría en la moto y yo iría en el 4x4 de Victoria de regreso a la casa de la madre soltera, lo cual en un primer momento yo no había aceptado pero lastimosamente, Guille tenia un buen punto, yo era incapaz de conducir la moto.

Victoria, Melissa y yo caminamos hasta el Parking subterráneo del centro comercial, justo cuando montábamos en coche recibí un mensaje de Guille, diciéndome que tenia que ir a casa antes de ir donde Victoria, que le esperase allí, con un suspiro me resigné y observé a Melissa, ya había cuidado de ella antes ¿Que tan difícil podía ser cuidar de ella solo? Además, supongo que ser una chica me brindaría mas facilidades ¿No?

...

No.

Aún no ha llegado Guille y Victoria se ha marchado de casa hace mas o menos diez minutos, y esta niña es malditamente genial haciéndome sentir mal para que la consienta en todo, como por ejemplo, que ahora ambas estemos vistiendo disfraces de princesas Disney.

En un primer momento me ha sorprendido que tuviesen uno que me valiese, supongo que debe pertenecer a la canguro usual de Melissa, aún así, no puedo evitar mirarme y verme ridículo, disfrazado con el vestido azul de cenicienta.

-¡Dani!¡Dani!- Melissa me ataca por detrás abrazándome con fuerza, ella lleva un disfraz que imita a la perfección el vestido de Tiana de la película "La Princesa y sapo" incluso, con dificultad y a petición de la pequeña he tratado de peinarla lo mas parecida a la princesa Disney, esta de mas decir que el resultado no ha sido muy fidedigno.

-¡Es hora de tomar el té con Lady Catty-

-¿La... Lady Catty?-

Melissa me arrastra hasta el Salón, que esta conectado a la entrada de la casa por dos amplias puertas blancas que siempre permanecen abiertas, el piso de Victoria es bastante espacioso, denotando que es Vicedirectora de su oficina, además de temer un buen gusto en decoración, simple y efectiva, resaltando blancos y grises en los muebles, exceptuando por la pequeña mesa celeste con tres pequeñas sillas y un juego de té de plástico.

-¿Esta es... Lady Catty?-

Un enorme peluche casi de mi tamaño esta tirado en el suelo ya que ni en mil años cabria en las diminutas sillas de plástico, el enorme peluche de cierta forma me recuerda a Karin, de Dragon Ball, pero con un pelaje gris y una cara un tanto perturbadora.

-Mama lo ganó para mí el año pasado en la Feria de la ciudad- dice la niña con una sonrisa sincera-¿A que es guapa?

-Mucho... Mucho...-

Asiento y observo a Lady Catty de reojo, veo como su rostro parece mirarme y siento un escalofrio.

-Iré a preparar el té- dice Melissa tomando su tetera y corriendo mientras ríe hacia el baño.

Suspiro y me levanto una vez ha salido del salón y me miro en el pequeño espejo que hay sobre uno de los muebles, hago una mueca y suspiro, aún que el vestido no me queda realmente mal se nota que no ha sido hecho para mí, dado que mi pecho no lo llena suficiente, y por extraño que parezca, eso me molesta.

Me rasco detrás de la nuca y me pregunto si vendrá finalmente Guille, ahora que estoy vestido así no quiero que venga, la verdad, cuando recuperé mi aspecto normal no dejará de recordármelo.

Unos minutos después, llega Melissa con su tetera llena de agua del grifo y se sienta risueña, sonrió levemente, quizás no sea tan malo jugar a las princesas, solo por esta vez, claro.

-Yo serviré el té- dice Melissa comenzando a echar el agua en una de las tacitas-¿Cuantos azucarillos quiere Lady Catty?¿Tres? Esta bien.

Melissa le sirve los tres azucarillos a Lady Catty.

-¿Y tu Princesa Dani?¿Cuantos quieres?-

¿Princesa... Dani?

Gracias a Dios que Guille no esta aquí o me lo recordaría hasta el día de mi muerte.

-Uno esta bien- digo totalmente avergonzado.

Melissa sonríe.

-Un azucarillo para la princesa Dani-

Melissa deja caer el azucarillo y el agua salpica ligeramente, observo a Melissa y la sonrisa que se dibuja en su rostro, puede que para mí esto sea vergonzoso, pero mientras ella se divierta esta bién.

-¿Y tu cuantos azucarillos quieres princesa Melissa?- pregunto siguiendole el juego a la niña.

-A mi me gusta el té solo-

-¿Ah?¿Si?-

-Sipi, soy toda una adulta-

No puedo evitar reír ante sus palabras y asiento.

-Ya lo veo-

El rostro de Melissa se ilumina.

-¿Verdad?-

-Aún que aún te queda para ser una adulta como tu madre-

-¿Y tú?- me pregunta inocentemente.

-¿Yo?-

-Si ¿Cuando vas a ser una adulta?-

No me gusta por donde va esto.

-Yo ya lo soy...-

-Pero mamá y mi profesora son mas mayores- dice señalando mi pecho.

Me quedo unos segundo en silencio.

-¿Eh?-

-¿Eh?-

-Bu... bueno, las personas crecen a ritmos distintos...- Realmente no quiero admitirlo, pero me ha dolido su comentario mas de lo que me gustaría.

-¡Entonces espero crecer rápido como mama!-

Suspiro suavemente y fuerzo una sonrisa.

-En la vida no solo es importante el tama... Digo... el crecimiento-

Noto mi rostro ardiendo por la vergüenza a la vez que me siento como un hipócrita, ya que como hombre siempre me habían gustado los pechos mas bien grandes.

De pronto un fuerte ruido proveniente de la puerta detiene la bochornosa charla.

-Oh- dice Melissa- Debe ser Guille, dile que la puerta se atasca.

Asiento, levantándome y caminando hacia la puerta, cuando trato de desbloquearla, la puerta se abre golpeándome y tirándome al suelo.

Puedo ver a Guille al otro lado observándome sorprendido.

-Dani...-

-¿¡Eres idiota!?¿¡Que habría pasado si le hubieses dado a la niña!?

-Dani-

-¡De verdad que eres un maldito irresponsable!-

-Dani-

-¡Nunca piensas en lo que haces!-

-¡Dani!-

-¡¿Que?!-

-La... La falda del vestido...-

Observo lo que dice cuando me doy cuenta que al caer la falda del vestido se había plegado sobre si misma, mostrando al desnudo desde mi cintura para abajo, mostrando mis bragas celestes.

-¡No mires idiota!-


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Continua en: link

domingo, 7 de julio de 2024

La novia de mi mejor amigo (Parte 4)

 


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Esta es la continuación de una serie.

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¿Y el meteorito?                                         

Realmente no recordaba lo que se siente estar en el asiento trasero de la moto, odio admitirlo, pero Guille se desenvuelve bastante bien a los mandos de mi pequeñita, cambia de marchas con fluidez y no parece tener problemas para llevarla, aún que mi perfeccionista ojo capta cada pequeño error que comete y no dudo en decírselo.                    

-¿Como puedes decir todo eso y no saber conducir?- dice con una risa seca tras el casco.

-No lo sé- con el ruido de la moto y el aire pasándonos con velocidad al lado tengo que subir el tono, denotando lo aguda que es ahora mi voz- Pero cuando me pongo frente al manillar me quedo totalmente en blanco.

Aún que es malo para mi masculinidad, de forma inconsciente me aferro con fuerza contra la espalda de guille, realmente trato de relajar mi cuerpo, pero soy incapaz de separarme de el, otra cosa que añadir a las cosas que odio.

Tomamos una curva y me tomo el tiempo para observar el cielo, ligeramente encapotado pero sin amenaza de lluvia, es un día húmedo y algo caluroso. Hablando de calor, además de mi camiseta y mis shorts vaqueros, ahora llevaba una sudadera de color morado con un estereotípico marciano verde en el centro, cortesía de mi mejor amigo, ya que con la escasa ropa que me había puesto, era arriesgado montar en moto.

-No sabia que te gustaba mostrar tanto Dani- ríe mi amigo mientras toma otra curva, no puedo hacer mas que apretar los dientes y esperar, esperar para recuperar mi cuerpo y darle una colleja.   

Finalmente llegamos a la linde del bosque, ahora que es de día todo puede verse mucho mejor, Guille estaciona la moto y tras bajar la pata de cabra apaga el motor y quita las llaves del contacto, observo por un segundo la entrada del bosque y cierro los ojos por un momento, vuelvo a estar ahí, junto a la piedra, es de noche y justo cae el rayo.

-¿Dani?- Guille me saca de mi ensimismamiento con un ligero toque en el hombro- Vamos.

Asiento y comienzo a caminar tras él, es mas difícil seguirle el ritmo con este cuerpo, llega un momento en el que creo que el mismo es consciente de eso y decide ir mas despacio, es tan frustrante...

No sé cuanto tardamos en encontrar el lugar, anoche, en la completa oscuridad apenas éramos consciente de a donde íbamos, tomamos varios caminos incorrectos que nos devuelven a la carretera, hasta que finalmente encontramos un camino de gravilla que nos lleva a un sendero mas o menos abierto, diez minutos caminando por ahí apreciamos que en el área hay varios arboles quemados y decidimos seguirlo, finalmente, logramos llegar al cráter.

-¡Si!- grito con alegría al ver el cráter-Volveré a ser un hombre... ¡Recuperaré mi pene!-

Comienzo a correr hacia el cráter, olvidando por completo lo que le ocurrió ayer a Guille, mi pie, el cual pensaba que estaría sobre el suelo se queda en el vacío, un desnivel, soy consciente tarde de ello, el cráter fue creado por la caída de la roca rosa por lo que es terriblemente irregular, cierro los ojos con fuerza preparándome para recibir el golpe cuando siento como algo me toma de la muñeca, giro la cabeza velozmente para ver que se trata de Guille, que tira con fuerza de mí hacia él, regreso con velocidad y me choco contra su mecho, cayendo los dos al suelo, aún que no me hago mucho daño ya que caigo justo encima de él.

-Auch...- Murmura adolorido en el suelo.

-¿Eres idiota?¿Por que no me has dejado caer?-

-Por lo mismo por lo que tu no me dejaste caer a mí- Dice el muy idiota con una sonrisa- Además, ahora pesas mucho menos.

Noto como la mirada de Guille repasa mi cuerpo y noto como mi rostro se tiñe de rojo.          

-¿En que estas pensando idiota?-

-En nada, en nada- dice riendo- Pero... Si lo hiciera... ¿Que hay de malo? Al fin y al cabo eres mi nov...-

Antes de que pueda terminar la frase un fuerte rodillazo se entierra en su entre pierna.

-Dilo, te reto Guillermo, termina la frase-

Con un gemido de dolor y una lagrima saliendo de su ojo, Guille niega con la cabeza.

-Bien, pues vamos a por esa estúpida piedra-

Bajamos, esta vez con mas cuidado y caminamos por el cráter, ahora que puedo verlo todo bien, es sorprendentemente grande el cráter para las dimensiones de la roca.

Llegamos al centro y noto un sudor frío recorrerme la espalda.

-Estaba... estaba aquí ¿Verdad?-

Guille traga saliva, para después asentir.

-Lo estaba-

-Entonces...- Noto como se me rompe la voz-¿¡DONDE ESTAAAAAA!?


***

-¿No crees que ya has comido demasiado?-

Guille observa la montaña de envolturas de hamburguesas que hay junto a mí, ya me he comido cinco y voy por la sexta.

-No es culpa mía- digo dando otro bocado a mi comida- Cada vez que trato de calmarme solo me entra mas hambre.

Nos habíamos pasado las dos ultimas horas en el bosque, buscando si había rastro del meteorito, y nada, lo unico que demostraba que aquella roca habia existido era el enorme crater del bosque.

-¿Que voy a hacer...?- digo cuando ya he terminado la sexta y noto que este cuerpo es incapaz de comer mas- No quiero quedarme así para siempre...

Guille toma una patata y la hunde en ketchup.

-Encontraremos alguna forma de volverte a la normalidad-

-Eso es muy facil decirlo- digo frunciendo el ceño- ¡Tu no eres el que mide uno sesenta y tiene un enorme culo!

-Pues yo creo que tu culo no esta mal...-

Aprieto la mandíbula y con velocidad tomo el bote de ketchup, llenándole la cara de la salsa de tomate.

-¡Ey!¡para!¡para!¡Era broma!- dice riéndose, cuando me detengo el procede a armarse de servilletas para limpiar su cara- 

-Pues no bromeés con esto-

Alzo la mirada, aún que es domingo y estamos en un restaurante de comida rapida en pleno centro comercial, no hay mucha gente, Guille piensa que quizas se deba a un ataque psiquico de los extraterrestres, yo solo pienso que hoy la gente no tenia ganas de salir de su casa.

-Y hasta que lo solucionemos... ¿Que piensas hacer?-

Suspiro pesadamente.

-No me queda otra que aguantarme-

-Mmm...-

-¿Que pasa?- Digo alzando una ceja.

-Tengo una duda-

Esperanzado porque quizas esa duda pueda llevarnos una a una forma de recuperar mi antiguo aspecto me encaramo a la mesa.

-¿Cual?-

Guille me observa con rostro serio.

-Me preguntaba sí... ¿Te has visto desnuda?-

Me quedo estático por un momento, mientras por mi mente pasa la imagen de hace unas horas, cuando me estaba cambiando de ropa interior.

-¡No!¡Claro que no!¡¿Por quién me tomas?!-

-No suenas muy sincer...-

-¡Guille!¡Dani!-

Mientras mi amigo hablaba alguién entra por la puerta del restaurante y corre energicamente hasta nosotros, una niña pequeña de unos siete años, su piel es ligeramente oscura como el café y sus ojos ambarinos brillan con ls energía de un relampago.

-¿Melissa?- 

Melissa es la hija de Victoria, una vieja amiga de la madre de Guille a la que cuidabamos de vez en cuando.

-¡Melissa!-

Victoria llega justo despues de su hija, corriendo tras ella, al parecer, la niña habria escapado de su madre para venir junto a nosotros, al reparar en Guille y en mí, Victoria se sorprende ligeramente y nos saluda.

-Ho... hola-

-Hola Señora Rodríguez- digo alzando mi mano.

-¿Señora Rodríguez?- Victoria sonríe- Dani, no me hables con tantas formalidades, sabes que puedes llamarme Victoria.

-¿Puedo?-

-Pues claro tonta-

Aún se me hace extraño que se refieran a mí en femenino y hago una mueca, aún así, parece que no solo mi genero ha cambiado, Victoria me trata con mucha mas cercania que cuando era un chico.

-Siento haber interrumpido vuestra cita-

-¡No es una cita!- digo de pronto.

-¿No lo es?- Preguntan tanto Victoria como Guille al unisonó, a este ultimo lo fulmino con la mirada.

-Bueno, aún así lo siento...- Victoria nos mira a ambos como si nos quisiera oreguntar algo pero no se atreviese- Sé que puede parecer muy precipitado, pero me ha fallado la canguro de Melissa y tengo una cena de trabajo muy importante ¿Os importaria cuidar de ella?

Miro el reloj que hay en una pared, son las cuatro de la tarde, ese tipo de eventos comienzan muy pronto y acaban muy tarde.

-Os pagaré por ello-

-No hace falta- dice Guille.

Asiento.

-Claro, lo haremos encantados-

-¡Y gratis!- dice Guille- Todavía te debo una por lo de la ultima vez.

Oh, lo recuerdo bien, Guille fué a una quedada de frikis conspiranoicos y termino bebiendo mas de la cuenta, pero gracias a Victoria pudo dormir la mona en su casa y su madre no se enteró.

-Muchas gracias chicos...-

-No es nada- digo con una sonrisa.

-Yeiii!- Melissa me salta encima, abrazándose a mi vientre mientras ríe-¡Juguemos a las princesas!

Espera

¿Que?


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viernes, 5 de julio de 2024

La novia de mi mejor amigo (Parte 3)

 

Esta es la continuación de una serie.

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La moto

   

N

O

V

I

A


Cinco letras

Dos consonantes

Tres vocales


Según la RAE, Novia significa "Persona que mantiene una relación de amor con otra, especialmente cuando tiene intención de casarse o de vivir en pareja con ella."

Entonces ¿Por qué una sola palabra me causa tanto shock?

Guille no estaba mejor que yo, que con un leve sonrojo en las mejillas miraba a su madre como si esta hubiese dicho la mayor locura de la historia.

-Ma... ¡Mama!¿¡Que dices?!-

La madre de Guille lo mira extrañada.

-Nos lo estuvisteis ocultando durante todo un año ¿No te acuerdas?

De pronto, un fuerte dolor acude a mi cabeza, Guille se lleva la mano a la frente con una expresión de dolor al igual que yo, noto un leve mareo, un recuerdo se abre paso con la violencia de un tsunami.

Hace dos años, Guille y yo acabábamos de terminar cuarto de la ESO, éramos mejores amigos desde niños, ya que mi madre y su padre habían estudiado juntos en la universidad, como nuestro bus no nos llevaba hasta el pueblo, debíamos caminar desde la parada hasta el pueblo, media hora de trayecto, yo llevaba una blusa azul y una falda que me llegaba hasta las rodillas, ese día me había maquillado, aún que yo no solía hacerlo, pero sentía que debía hacerlo, miré de reojo a Guille, que hablaba con mucho entusiasmo:

-A principios de los años ochenta se produjeron dos significativos avistamientos en Robledo de Chavela ¿Sabes? Pero no fueron los primeros, la verdad es que creo que...-

Guille se veía super mono cuando hablaba de OVNIs, aún que algunas chicas de mi clase que era un friki, a mi me parecía el chico mas inteligente del mundo, aún que no entendiese ni papa de lo que decía.

-Oh, también es muy interesante el caso de Manises, los mas escépticos dicen que las luces fueron en realidad las llamaradas de las torres de combustión de la refineria de Escombreras...-

-Oye Guille...-

Guillermo cesó su platica para mirarme.

-¿Si?-

-¿Que opinas de mí?-

-¿Eh? Pues que eres una buena amiga

Me agarré de la falda, llena de nervios.

-Quiero decir, como chica...-

Guille se quedo en silencio unos segundos, que se me hicieron eternos.

-Creo que eres una chica increíble, inteligente y bonita...-

Me gire hacia él.

-¿De verdad?-

El rostro de Guille se puso totalmente rojo.

-Pues si...-

Sin pensármelo mas veces, me lancé sobre el, besandole.

¿Que?

¿Que acaba de ser eso?

Vuelvo al presente cuando el dolor de cabeza aminora, de alguna forma, aún puedo sentir el sabor de los labios de Guille sobre los míos, pero eso pasó hace dos años.


-¿Has visto lo mismo que yo?- me pregunta Guille.

Asiento, confundido.

Guillermo me toma de la muñeca y me mete a la casa.

-Vayamos a mi cuarto-

La madre de guille alza una ceja.

-Si necesitáis preservativos hay en el baño-

Noto un incontrolable sonrojo extenderse por mi cara.

-¡No vamos ha hacer eso!-

-Vaya... Las chicas de hoy en día...-

Es lo único que oigo de la madre de Guille antes de subir las escaleras.

Guille y yo entramos en su habitación, que sigue exactamente igual que hace dos días, la ultima vez que vine.

-¿Que te ha pasado tío?-

-¡Pues que me ha salido vagina!¿Que me va a pasar?¡Me he convertido en chica!-

-Ya, eso ya lo veo... Pero ¿como?-

Me siento en la cama de Guille, mi cuerpo y mi mente están de los nervios.

-No lo sé, simplemente me he despertado así y a mi padre y a mi madre les ha parecido tan normal-

-A mi madre tampoco le ha extrañado y ha dicho que eres mi...-

-No lo digas-

-...novia-

Noto como mi cara se vuelve totalmente roja.

-No lo soy ¡Jamás!-

-Esta bien, esta bien, tampoco estas tan buena-

Alzo una ceja.

-¿Perdón?-

Guille me ignora.

-Tu y yo somos los únicos que somos conscientes de tu cambio, pero para el resto del mundo no solo es normal, creen que eres una chica, tienen incluso recuerdos-

-¿Y que me dices de esa visión extraña?-

-Mmm... Quizás, en este nuevo mundo donde tu eres una chica han sucedido cosas que desconocemos pero que se pueden abrir paso a través de nuestra psique-

-No entiendo nada de lo que dices-

-Pero lo mas importante ¿Que es lo que nos diferencia de tus padres o de mi madre?

Me encojo de hombros.

-¿La edad?-

-No idiota... Espera ¿Puedo llamar idiota a una mujer? Eso sería muy poco feminista.

-Continúa imbécil-

-Esta bien, ayer nos expusimos al meteorito, el rayo que te cayó ¿Y si fue eso?

Suena a locura, pero yo hace menos de 24 horas tenia otra cosa entre las piernas.

-Esta bien, entonces tenemos que volver al lugar donde estaba el meteorito-

-¡Exacto!-

-Pero hay un problema-

-¿Cual?-

-Ya no tengo la moto-

-¿Que?- Guillermo suspira- Tendremos que ir caminando.

Asiento.

-Pero mis piernas ahora son mas cortas-

Guille ríe y se levanta, bajamos las escaleras hacia la puerta.

-¿Os vais?- desde el Salón, viendo la televisión nos habla la madre de mi amigo.

-Si, vamos a Don Boraz-

-Eso esta lejos ¿Por que no van en la moto?-

Nos quedamos quietos en el sitio.

-¿Moto?-

Guille y yo caminamos hasta el garaje, donde hay una larga mesa de escritorio y una cama, en la mesa, hay un hombre mirando con fijeza el portátil.

A diferencia del típico friki conspiranoico, el tío de Guille no es un hombre gordo de voz gangosa, es un hombre mas o menos alto, mas que yo en mi estado actual, de rostro perfilado y barbilla cuadriculada, rostro serio y unos ojos azules oscuros. Sería popular con las chicas de no ser por su insana obsesión por los OVNI's.

Al lado del coche de la madre de Guille, un Renold Megane, hay algo cubierto con una sabana, al levantarla Guille, observanos lo que es.

-¡Mi moto!-

Me lanzó sobre mi pequeña abrazándola.

-Mi bebe, jamás te dejaré sola de nuevo-

-¿Dani, necesitáis intimidad?-

-Cállate- digo separándome de la moto-¿Que hace aquí mi moto?

-Quizás al reestructurarse la realidad terminó aquí-

Chasqueo la lengua.

-No pienso dejar que la conduzcas tu-

Me subo en la moto, aún que ahora sea una chica, recuerdo cada clase y cada curva, pero cuando me subo en la moto, me encuentro que no se que hacer.

-¿Pasa algo Dani?-

-No sé como funciona-

-¿Que?-

-¡No sé como funciona!-

No sé si es porque ahora soy una chica, pero noto unas increíbles ganas de llorar, por suerte para mi masculinidad, Guille me calma, y me seca una lagrima.

-Tranquilo tío, encontraremos esa piedra, te volverá a crecer tu pene y volveremos como si nada hubiese pasado-

Asiento.

Esto solo es solo temporal.

Nos montamos en la moto, Guille delante, yo detrás.

-¡Vamos!-                                 


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jueves, 27 de junio de 2024

La novia de mi mejor amigo (Parte 2)




Esta es la continuación de una serie.

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La chica

 -Dani-

La voz de mi madre suena distante, me pesan los ojos, no quiero despertar, quiero dormir, dejadme dormir.

-¡Dani!- 

Mi madre alza la voz ¿Que hora será? Sabiendo la hora a la que me acosté anoche, quizas sean las once o las doce.

Oigo fuertes pasos sobre la escalera, despues estos pasos se intensifican en el trayecto que hay por el pasillo hasta llegar a mi habitación, la puerta se abre con brusquedad y mi madre entra.

-¡Daniela Fernández!¡Levanta ahora mismo!

-No quie...-

Espera ¿Daniela?

Me levanto con brusquedad y observo mi habitación, ha cambiado, a diferencia de la organización que tenía, la cama a la derecha, un armario a la izquierda, un escritorio y mi consola conectada a mi televisión, normalmente deberia haber ropa tirada por el suelo y los cascos de la moto, pero ahora a cambiado, para empezar, la distribución es completamente diferente, mi armario es del doble del tamaño que tenia originalmente, mi escritorio es diferente y ha desaparecido mi televisor y mi consola, sustituido por un espejo, mi cama ahora se encuentra en el centro de mi habitación y sobre la madera del suelo ahora hay una alfombra acolchada, la pared, que antes era de un azul celeste brillante, ahora es de un suave tono pastel.

-¿Que mier...?-

Mi voz, es mucho mas aguda de lo que debería ¿El rayo me habría frito las cuerdas vocales? Me llevo las manos a la garganta y veo que mi cuello es mas suave y pequeño, además de que no encuentro la nuez de mi garganta, también conocida como manzana de Adán.

-Daniela, me estas escuchando-

Mi madre, ella sigue igual, su rostro serio, sin maquillaje salvo su pintalabios rojo, su pelo castaño hecho una cola de caballo y sus brillantes ojos azules.

-¿Daniela?¿Qué dices mama?-

Me incorporo en la cama, las sabanas también han cambiado, ahora son blancas, al ver mi cuerpo, ahogo un grito, no llevo los boxers que debería, llevo un pijama celeste apegado al cuerpo, que deja observar que ya no tengo un cuerpo con forma de cuadrado, ahora mi cadera y trasero están redondeados, de pronto, me cae un cabello rubio sobre la vista ¿Que diablos? Trato de quitármelo tirando de él, pero al hacerlo me hago daño.

...

-¡Mama!¡Me he convertido en una chica!-

Mi madre alza una ceja.

-¿De que hablas Dani? Tu siempre has sido una chica- mi madre no puede evitar reir ante mi comentario- Vístete y baja a desayunar.

Dice eso y se gira sobre los talones para salir de mi habitación.

Me palpita la cabeza, noto como mi corazón resuena contra mi pecho, tengo la boca seca.

-¿Qu...?¿¡Que cojones!?-

Me levanto de la cama y corro hacia el baño todo lo rápido que me permiten mis piernas, cerrando de un portazo y mirándome al espejo.

No.

No no no no no.

¡NOOOOOOOOO!

Quien se encuentra frente al espejo no soy yo, es una chica rubia y pequeña, debe de medir como mucho uno sesenta, mi cuerpo también es menudo, tengo una cadera prominente y bastante trasero, pero mi pecho... ¡Soy plana!

¿Que diablos estaba pasando?¿Y por que a mi madre no le sorprendía nada de esto?

Trato de tranquilizarme.

"Vamos Daniel, tiene que haber una explicación perfectamente lógica para que ahora seas una chica"

¡Es imposible!

Claro que no ¡Nadie puede acostarse siendo hombre y levantarse siendo mujer!

Pero no encontraré respuestas aquí, así que salgo del baño y camino hacia "mi" habitación.

Al entrar camino hasta el armario y observo la ropa que hay dentro, ninguna de estas prendas me pertenece, vestidos, shorts, blusas, camisetas, pantalones cortos, faldas...

¿Que hace todo esto aquí?

Abro uno de los cajones y me sonrojo, esta lleno de bragas, medias y sujetadores. En cualquier otra situación me habría negado a ponerme nada de esto, pero esta vez debía resignarme, tomo unas bragas celestes y un sostén del mismo color, miro apenada el tamaño de mi sujetador, me quito la parte de arriba del pijama, al contacto con el aire mi piel se eriza, definitivamente era mas sensible.

Me coloco el sujetador con bastantes problemas hasta que consigo colocármelo correctamente, ahora viene la peor parte.

Me bajo el pantalón para descubrir que estaba durmiendo sin ropa interior, cierro los ojos, negándome a mirar lo que he perdido y me coloco las bragas.

Para elegir la ropa no sé muy bien que debo hacer, así que escojo lo mas simple, unos pantalones vaqueros cortos y una camiseta sin mangas.

Una vez estoy vestida, salgo de mi habitación, y bajo las escaleras hasta la cocina, donde mi padre y mi madre están desayunando, mientras mi madre simplemente lee los mensajes de su móvil mientras sorbe el café mi padre unta mantequilla en su tostada, nada parece distinto a cualquier otro día.

-Oh, Dani- mi padre se levanta y camina hasta mi, besándome la mejilla-¿Que quiere desayunar mi princesita?

¿Beso en la mejilla?¿"Mi princesita"?

¿¡Donde demonios estoy!?

No es que mi padre fuese un hombre amargado, pero siempre habíamos tenido una relación padre-hijo bastante masculina, apretones de manos, abrazos y todo eso.

-Am... una tostada estará bien-

-Marchando- canturrea mi padre caminando hacia la tostadora.

Me senté en mi sitio en la mesa cuadrada de la cocina, a la derecha, al lado de la ventana.

-Por cierto, hoy estaré hasta tarde en la oficina- dijo mi madre para que mi padre y yo la oyésemos.

-Oh, justo iba a deciros que he quedado con los chicos para un torneíllo que vamos atener en la ciudad-

Mi padre era un fanático del futbol, cosa que yo nunca había compartido demasiado, había visto algún que otro partido importante, la final de la champions o los partidos de la selección española, pero nunca me había interesado practicarlo.

Mi padre me miró.

-¿Te importaría prepararte algo Dani?-

Negue con la cabeza.

-Sin problema-

Desayuno con tranquilidad, aún que en mi interior me muero de nervios ¿Mis padres no se dan cuenta de que ahora soy una chica? No, es como si ellos pensasen que siempre lo he sido.

-Oh, por cierto cariño- Dice mi padre, ya ha terminado de desayunar, habla dirigiendose a mamá, tomando un pequeño álbum de la encimera, esta algo viejo y desgastado- Lo he encontrado entre nuestras viejas cosas.

Papa abre el álbum y un montón de fotos están pegadas en el, mi madre las mira con una sonrisa y yo las miro con total asombro, en aquellas fotos no salgo yo de bebé, bueno, si salgo, pero como una pequeña bebe con un body rosa.

-Eras tan adorable cuando eras una niña Dani...- dice mi madre pasando la pagina, donde debería estar la foto de mi graduación en la guardería donde estaba haciendo el tonto junto a Guille, estoy sonriendo, vestida con una camiseta y una falda, con una sonrisa que muestra uno de mis dientes mellados.

¿Que diablos?

Me levanto de la mesa.

-¿A donde vas cariño?- pregunta mi madre.

-Estoy lleno... digo... llena, iré a ver a Guille-

Mi madre sonríe con suavidad, una sonrisa que no logro descifrar.

-Esta bien ve

Salgo de la casa con la respiración agitada, esto no podía estar pasando, tenia que descubrir que había ocurrido.

Al salir del terreno, busco con la mirada mi moto, desesperada, pero no la encuentro, no está.

Guille.

Por alguna razón, necesito verle, mis padres se han olvidado de que soy un chico, incluso mis fotos de niño han desaparecido, si él no recuerda quien soy de verdad...

Comienzo a correr, necesito llegar, este cuerpo es mas pequeño y mas débil físicamente, pues rápidamente siento débil y con la respiración entrecortada, pero necesito llegar, sigo corriendo.

Finalmente llegue a la casa de Guille, antiguamente había sido de sus abuelos, por lo que es una de las casas mas grandes del pueblo, aún que su madre le hizo una gran reforma y ahora tiene un toque muy moderno, un largo tejado a dos aguas, paredes blancas y relucientes y puertas de una madera brillante.

La casa es mas grande que la mía, además de contar con un inmenso garaje.

Entro rápidamente al terreno de la casa, dando largas zancadas y tocando a la puerta con mis nudillos, pasan los segundos, vuelvo a llamar con apremio.

-Ya voy, ya voy- oigo la voz de Guille acercarse a la puerta y segundos despues abre la puerta para verme, al hacerlo, arquea una ceja-¿Quien eres?

De alguna forma, que no me reconozca me alegra.

-Guille, soy yo, Daniel-

Guille me mira de arriba a abajo y ríe.

-Si ya, y yo soy el príncipe de Inglaterra ¿Te manda Dani verdad?¿Sigue cabreado por que le mintiese sobre lo de mi prima?

-Guille, de verdad que soy yo-

-Por curiosidad ¿Cuanto te ha pagad...-

-¿Guille quien es?- Oigo la voz de la madre de Guille acercarse y aparece justo detrás de ella.

-¡Daniela!¡Que alegría verte!¿Por que la tienes fuera Guille?-

-¿La conoces mamá?¿Quien es?-

-No hagas bromas estúpidas- le reprende su madre- es Dani, tu novia.



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