jueves, 13 de agosto de 2026

¿Estas lista?



—¡Guau, nena! Ese uniforme... te queda increíble. —Su voz era una mezcla de asombro y algo más denso, más cargado. 

Yo no llevaba ub uniforme sino lencería con apariencia de una maid en tela negra con encaje blanco.

—Parece que por fin te están saliendo los pechos. ¿Llevas tres años ya desde el Gran Cambio, no? A pesar de todo, yo... yo seguía viendo a mi compa Samuel, Sam. Pero ahora, vestida así... solo puedo verte como una mujer. Como Samanta.

Hizo una pausa, sus ojos recorriendo cada detalle de la tela ajustada. Un silencio incómodo, lleno de latidos, se extendió entre nosotros.

—¿Quién lo iba a decir, eh? —murmuró, acercándose un paso—. Hace unos años eras un chico como yo. Ahora... eres toda una mujer. —Su mirada buscó la mía—. Dime... ¿te vestiste así para mí? ¿Yo te... gusto?

Antes de que pudiera responder, su dedo tocó suavemente el borde de mi body. Me sonroje completa. Él volvió a hablar.

—Porque tú a mí... me encantas. Me encantaría... ser tu primer hombre. —Su respiración se hizo más profunda—. ¿Estás lista para eso, Samanta? ¿Para dar ese paso? ¿Segura de que quieres que sea yo?

Se inclinó, y su aliento caliente rozó mi oreja. Su voz se redujo a un susurro áspero, íntimo. Asentí con pena. Sentí que me faltaba la voz.

—Entonces... ¿por qué no apartamos esta tanguita tan linda y me dejas entrar en ti? Sabes que quieres. Solo dilo... y comenzaré a hacerlo.

Una palabra salió de mi boca y comenzamos a besarnos con pasión.  Ese día me hizo suya por primera vez.




No hay comentarios:

Publicar un comentario